Hace 3 meses, tuve una contractura muscular en el cuello, de forma que despues de pensar varias opciones, acabe en el quiropráctico; mismo que me fue recomendado por unos amigos. Despues de ir, y de que me preguntaran como me fue, esta fue la cronica que les conteste:
Ya sigo mejor. Después de una leve mejoría, opte por ir con el Quiropráctico recomendado, así que hice cita.
Al llegar me hicieron esperar 45 minutos, y por fin sale la mismísima hija de Doña Tota (se comió todas las gorditas la muñeca), a tomarme mis generales. En ese momento entre en pánico por dos cosas principalmente: una, porque me fuera a comer la puerca, y dos porque fuera ella la que me fuera a atender y saliera yo en silla de ruedas.
Después de tomarme mis datos, me paso a una sala así con aparatos raros. No como a las salas de tortura sexual que le gustan a mi compadre “El Nazi” , pero aparatos raros. Ya había yo recuperado la esperanza de que llegara una japonesita bien buena con su kimono a atenderme y a atender mis problemas tanto físicos como emocionales......mhhhhhh, esto no sucedió. Más bien llego el carnal maya de Nelson Ned con un saludo muy afectuoso.
Después de preguntarme que donde me dolía y todo eso, me puso las manos en el cuello y me encajo el dedo donde más dolía. En ese momento, estaba a punto de agarrar al pinche enano ese y dárselo de merendar a la puerca que me tomo los datos, pero una corriente extraña de paciencia me invadió. Posteriormente me paso un aparatito por la espalda (sin morbo por favor, no ese aparatito), y me dijo que tenía las vertebras fuera de su lugar y que esa última que me fregue el sábado, me estaba pellizcando unos nervios, así que me iba a dar un tratamiento quiropráctico mimetizador del Dr. Chunga.
Acto seguido y sin darme ni una florecita, ni un besito, ni nada, me pidió que me parara en una plataformita con como una cama parada en frente, y en dos movimientos ya me tenía con el veinte apuntando pal sol. Yo le pedía que dijera que se la hice de tos un rato, pa no perder la honra tan fácil. En eso me dice "Ponte flojito", Chiiiiiiiiin gadamadre, tanto tiempo cuidándome para que todo acabe en esto. Pero pos el que sabe, sabe. Así que me puse flojito. Y en eso el Hobbit Salvaje infernal, hizo como 8 movimientos en menos de 20 segundos y me trono todos los huesos que tuve, tengo y tendré de la cintura (o donde estuvo esta), pa arriba. Hijo de Belcebú.
Después me dice que me pare, y que me siente en una silla, y me repite, "Ponte Flojito del Cuello".... maldito pervertido, pero pos ya es lo mismo cogido que bien cogido. Así que volví a aflojar. Y en eso le sale al imbecil lo Jean Claude Van Damme, y me hace 4 movimientos desnucadores en súper chinga. Hijo de Paquita la del Barrio, me trono el muy ojete, hasta las materias que había pasado en el Tec.
Después me vuelve a encajar el dedo en la parte que mas me dolía, y me dice "¿ya ves como ya no te duele?", pos no pinche Teletubbie OGT , ya no siento ni las piernas. Como carajos me va a doler. Así que me dijo que me tomara unas radiografías (si seguía vivo pa entonces), y volviera la próxima semana.
Salí así como moquito de guajolote, todo blandito y colgadito. Nomas pa que me la dejaran Irineo con 500 baros.
Al fin, todo parece indicar que el pinche Ewok Judoka si me dejo bien, pero habrá que dejar pasar un poco de tiempo para saberlo. Los mantendré al tanto.
Y en la vida..... todo pasa.
El Compadre
miércoles, 17 de septiembre de 2008
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2 comentarios:
jajaja, eso de que te trono hasta las materias que ya habias padado la moviooooooo
El argumento es fabuloso, la forma de narrarlo excepcional, pero el humor y el chiste que le pones solo tu sabes hacerlo! La mueve! Cuando lleguemos a Mty te cocino unos chilaquiles en toda forma de recompensa por arrancarme unas carcajadas, que bien saben todos, son dificiles de sacarme.
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